El cochinillo es el nombre que recibe el cerdo de poca edad. Estos se alimentan únicamente de leche materna, lo que los hace portadores de características culinarias muy valiosas. También recibe el nombre de lechón, aunque dependiendo del país encontramos diferentes definiciones para ambos términos. En nuestro país cochinillo y lechón son lo mismo, pero en países de Latinoamérica se llama cochinillo al cerdo que se encuentra haciendo el destete y que comienza a alimentarse de pienso.

Tradicionalmente, si nos remontamos a la época romana, no se consumían cochinillos tan jóvenes. No eran rentables, se les sacaba más partido tras engordarlos y, con la técnica artesanal de la chacinería, se podían obtener reservas de comida que duraran mucho tiempo. Los consumidos pequeños eran por deformidades provocadas en el parto o rechazo de la madre. Únicamente eran consumidos de forma más habitual por bocas privilegiadas y grandes banquetes de emperadores romanos, reyes visigodos y señores feudales, que mostraban su opulencia con comidas exóticas como ésta.

Hoy en día, y por suerte para todos, el cochinillo ha pasado a formar parte de una cocina más popular, convirtiéndose en parte de la gastronomía típica de lugares como Segovia, teniendo incluso su denominación de origen. Sin duda, todos tenemos en mente el cochinillo típico de Segovia, en donde es tradición cortar su carne con un plato antes de servir, comprobando así la ternura de la misma.

Pero ¿cómo se consigue esta calidad en su carne? Si me acompañas en esta aventura gastronómica te contaré todo lo que necesitas saber, ¡y acabarás chupándote los dedos!

Cría del cochinillo

Según muchos expertos, la cría del cochinillo comienza con el cuidado a la madre en el proceso de gestación. Unos buenos cuidados y alimentación para ésta hasta que termine el destete (y por lo tanto la vida del cochinillo) son uno de los secretos del sabor de este manjar de nuestra gastronomía.

El cochinillo es un cerdo de máximo 3 semanas de edad, que ha sido alimentado únicamente con leche materna. Esto le confiere una carne con una ternura extrema y que se ha hecho un hueco en los restaurantes de todo el mundo. De hecho, es un producto popular, no sólo en España. Países como Uruguay, Argentina o nuestro vecino, Portugal, se han rendido desde hace mucho tiempo a esta exquisita carne.

Su cuidado pasa también por mantener unas óptimas instalaciones, librándoles de padecer enfermedades e infecciones que comprometerían su calidad y seguridad para el consumo, pudiendo producirles la muerte, y para las que la raza porcina está especialmente condicionada.

Casi todas la raza españolas del cerdo provienen de la Sus Scrofa Cerus, que a su vez se encuentra mezclada genéticamente, con el objetivo de reforzarla, con la raza de origen holandés Duroc Yersey o Ducth York.

El cochinillo en nuestra tradición gastronómica

Hablar de cochinillo en España en hablar de Segovia. Este manjar se ha consolidado como plato típico de la zona, estando, su forma de preparación al horno y su forma de cortarlo con un plato, en el imaginario de todos.

Es curioso repasar su historia. Antes de los años cuarenta del pasado siglo, no era habitual que los restaurantes contaran con hornos de asar. Las piezas que querían cocinar siguiendo este método las mandaban a las panaderías, en cuyos hornos se cocinaban. No fue hasta pasada la década de los cuarenta que hubo dos conocidos restaurantes en Segovia que decidieron incorporar a sus establecimientos hornos de leña y comenzaron a crear alrededor del cochinillo unas puestas en escena que hoy son ya características de la zona. En aquel momento, sacrificaban a los cochinillos en el propio restaurante, bajo la supervisión de un veterinario; y comenzaron con el “espectáculo” de cortar la pieza, una vez asada, con un plato, para demostrar de esta manera el punto de asado de la misma, tierna, jugosa a la vez que crujiente. Según varias fuentes, la tradición de romper el plato tras el corte corresponde más a un error momentáneo que a cualquier otra cosa. Lo cuál no deja de ser curioso, porque este último gesto va ligado al resto de la puesta en escena tan especial que nos deja este sabroso plato.

De lo que no hay duda, es de que el cochinillo se ha convertido en el plato estrella de esta zona de nuestra geografía y eso que la preparación es de lo más simple. Al buen cochinillo solo lo acompañan sal y agua y nada más. La calidad de su carne la aportan una buena cría (que comienza desde el embarazo, como ya hemos visto) y un buen horno tradicional. ¡Y a disfrutar!

Las propiedades de esta carne tan singular

Por otro lado, es por todos sabido que la carne de cerdo es una de las más sanas que podemos encontrar. Resulta que la carne de cochinillo es, además de muy sabrosa, una de las mejores.

Su carne presenta un contenido mayor de agua que la del cerdo adulto, además presenta casi los mismos valores en cuanto a proteínas, pero es menos grasa. Es rica en vitaminas, específicamente la B, y en minerales. Es un complemento alimenticio fantástico para mantener niveles correctos de hierro, magnesio, potasio y fósforo. Y además, ¡está exquisita!

No pierdas la oportunidad de cuidarte disfrutando de un manjar como pocos.

El cochinillo en tu mesa

Es probable que, tras agendar una cena con amigos en casa, te encuentres delante de un ordenador buscando recetas sorprendentes a la vez que de éxito seguro. ¿Te suena esta estampa? Al final, la tan esperada reunión se convierte en foco de estrés entre elegir el menú, comprar los ingredientes, preparar la receta en casa y recogerlo todo para la llegada de tus invitados. El cochinillo, como hemos visto, sería una apuesta segura, pero ¿tendrás tiempo para prepararlo correctamente? Además, tendrás que calcular muy bien el tiempo para que la cena esté lista a tiempo y tienes que procurar estar presentable para cuando tus amigos lleguen a casa. ¿Cómo llegar a todo? Selectium Chef te lo pone muy fácil. Sorprende a tus invitados con medio cochinillo al horno acompañado de manzanas caramelizadas al oporto. En unos 40 minutos estará listo para emplatar y dar una cena inolvidable a 7, 8 o 9 comensales. Selectium Chef se ocupa de la cocina, y tu podrás dedicar tu tiempo a otros aspectos importantes de la cena como la decoración o la elección del vino. Además, el envío es gratuito, ¿a qué esperas para disfrutar de este tan preciado manjar?