Un buen plato puede llegar a convertirse en excelente gracias a su acompañamiento. Y a veces para ello se necesita pensar alternativas no tan tradicionales para conseguir ese "extra". Por ello hoy queremos hablar de la fruta del bosque y algunas de sus variedades, ya que nosotros vemos en ella una opción maravillosa tanto para dulces como para algunos platos salados.

Frutos del bosque por Jimmy Baikovicius

Si os habéis fijado en las fotos de nuestra couland de chocolate, el acompañamiento a veces es una fruta; pero nosotros también somos bastante dados a poner fruta como acompañamiento de los salados, ya sea en nuestra pularda asada rellena, donde el acompañamiento incluye higos, o en nuestra carrillera de ternera con cous cous de mango, pasas y arándanos.

El nombre de frutas del bosque es muy genérico y es por ello que vamos a hablar de las frutas más conocidas de esta variada familia:

- Arándanos (azul y rojo): uno de los más consumidos, esta pequeña fruta redonda no sólo se usa como acompañamiento, es también ideal para la reposteria, sea como mermelada sea como otro ingrediente más en los pasteles. Es de reseñar su excelente combinación con los lacteos de repostería.

- Cereza: otro clásico y algo más grande que la media familiar. Esta fruta no sólo es alabada por su sabor, también por su precioso color granate brillante que la hace tan llamativa.

- Fresa: esta sí, sea en su versión silvestre o no, es la fruta del bosque clásica por excelencia. Ninguna fruta del bosque ha sido nunca tan consumida y modificada que esta. Es por ello que ya hay muchos que ni siquiera que sigue siendo de esta familia.

- Frambuesa: hay dos frutas del bosque granuladas que están en todo imaginario colectivo, una de ellas es la roja frambruesa y su característico sabor ácido con toques dulces.

- Mora: la otra gran fruta del bosque granulada. El eterno contrapunto de la frambuesa que hace que el color y el sabor de estas dos frutas del bosque sean perfectas para ir siempre acompañadas.

Hay muchas más frutas del bosque pero a día de hoy hay algunas como la fresa o la cereza que muchos ya nos las consideran como tal. Es interesante recordarlo porque sus sabores intensos, sus colores llamativos y su alto poder antioxidante suelen ser características comunes en cada una de ellas. Y su valor como acompañamiento creemos que no dejará de crecer.